12.1.12

ANUDANDO LENGUAS.


ANUDANDO LENGUAS.

Anudando lenguas al filo bravo de tu aliento.

Como del viento el silbido erotizando al acantilado.

Yo voy flotando adentro y luego afuera, humeando igual que un recuerdo… De esos indeseados.

Dame la paz  y yo la guerra que te traiga a punta de estallidos de saliva, el valor inconmensurable del estar aquí y ser el ahora húmedo de vida.

La mofa es el parto de mi boca, cuando veo a esos Buddhas tan ajenos; famélicos en la burda espiritualidad que adormece la divinidad del instante.

Vamos, te convido a quemarnos en el juego de los soles.

Y que mi yo  sea también el tuyo, labrando con el reptar de nuestras pieles, infinitas eternidades y risas de niños.

DEDICADO A TI, QUE ME PRESTASTE TU CAMA, PAPEL Y LAPIZ.

1 comentario:

claudia dijo...

Entre la paz y la guerra el poema-refugio de eternidad, infinita es la piel en ese "juego de soles". Increíble...Saludos