29.9.11

Nirvana a dúo bajo el árbol.


Nirvana a dúo bajo el árbol.

Tengo tu sexo rodeando al mío, como un huracán de mariposas de plasma.

Tengo tu alma rodeando la mía, como un panal de furiosos soles.

Voy peregrinando por los laberintos de tus besos; buscando las selvas azules que se esconden en los caminos eternos de los humedales de tu piel.

Mi lengua es un carrusel intrépido que galopa mezclando los colores del arcoíris.

Somos el rayo solar que descongela el averno,

En un punto orgásmico; en una danza demente, donde mueren todas las razas.

Y el “yo y tú” es la misma niebla escupiendo astros.

La vida no existe en comparación a nosotros.

Somos la voluntad de un puñado de dioses.

Combinados en una mancha de carne y ejército de manos.
Imagen desde internet.

2 comentarios:

claudia dijo...

Tu escritura me conmociona, como sólo puede hacerlo un poema que está hecho de sangre y carne. Pura pasión, puro infierno, aún en "la voluntad de un puñado de dioses". Saludos

elMölöK! dijo...

oh gracias amiga, sólo escribo sobre cosas que nos pasan a todos los seres humanos